El desván de Paz Wharton o desván de paz

Estimados lectores y visitantes:

Hace casi dos meses que no escribo en este blog y dado que tanto los seguidores como el número de visitantes continúa aumentando os merecéis una explicación.

He estado inmersa en un proyecto de vida, establecer un negocio en Sanlúcar de Barrameda lugar donde paso los veranos desde los catorce años y que se ha convertido para mí en un refugio de calma y sosiego al que yo cariñosamente llamo mi querido pueblito.

Ni este lugar es tan pequeño como yo lo llamo, ni su playa es mía, pero yo hablo de mi playa porque me encanta pasear por ella en invierno y no encontrarme a nadie salvo a unas gaviotas traviesas que se atreven a jugar con mi perro a pesar de sus ladridos.

Así que dejo la ciudad donde he vivido desde los 8 años, Sevilla donde la calle más larga se une con Sanlúcar de Barrameda, el río Guadalquivir. Algo así me dijo un día un sanluqueño de pro y a mi me gustó la frase. Ya echo de menos mis paseos mañaneros los domingos por el Barrio Santa Cruz, me encanta perderme por sus calles ¿a quien no le gusta encontrarse de pronto con la Catedral de Sevilla, El Alcazar o los Jardines de Murillo?.

El cambio pudo haber sido mucho más drástico y radical porque me pensé muy mucho marcharme al lugar donde nací, Wuppertal en Alemania. Incluso me apunté a clases de aleman e intenté por segunda vez en mi vida aprender el que debió ser mi idioma natal. Esta vez tampoco hubo suerte una tormenta surgió repentina y estremecedora en mi cabeza y arrampló con mis planes. Ya recobrada la salud decidí que mejor permanecer cerca de los míos, sobre todo si contaba con el apoyo de mi padre y podía poner en marcha algo mío.

mostradorY aquí estoy sentada en un banco blanco de Ikea montado por un amigo sanluqueño casi familia sobre un mostrador también blanco del mismo artista de la madera y con unas ganas locas de que alguien entre por esa puerta a dejarse su dinero en mi cajón portamonedas tan nuevecito, que sólo tiene 9 días. Hasta el ordenador donde escribo es propiedad de mi padre o mejor dicho regalo suyo y eso da un poco de vértigo las tardes en que no entra un alma en el nuevo negocio aunque miran con curiosidad el escaparate.

unakita_feng shuiPara animar este negocio que aspira a convertirse en mi medio de vida he abandonado este blog y abierto otro llamado como mi tienda Desván de paz. Podéis visitarme ahora y conocerme en persona, si alguno de mis seguidores latinoamericanos osa venir de vacaciones a España en la calle Poeta Manolo Lozano, nº 9 de Sanlúcar de Barrameda, Cádiz. Si os apetece venir, por favor no os quedéis en el escaparate, pasad y mirad dentro me gustará saludaros.

Entre plantas crasas, cactus, hadas, angeles, quemadores de esencias, incensiarios, mikados, sprays aromáticos, minerales, bisutería con piedra natural,velas, inciensos, jabones, aceites esenciales, cajitas, tortugas portavelas, budas,sales de baño, libros de terapias alternativas y desarrollo personal se pasa bien la vida e incluso disfruta una del placer de leerse un libro en dos días. Pero para rentabilizar la inversión y captar clientes he abierto el blog http://www.desvandepaz.wordpress.com, la página http://www.facebook/Desvandepaz y el correo electrónico desvandepaz@gmail.com.

Como leéis he estado ocupada mientras estaba ausente de este blog, pretendo ahora recuperar el ritmo y escribir alguna que otra entrada para mantener el interés de mis 40 seguidores y corresponder a las 4969 visitas porque os merecéis mi esfuerzo, muchas gracias.

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Autor: C Machado Sevillano

Observadora, preguntona, lectora, racional, idealista, conocedora del fracaso y aficionada a la renuncia. Con el paso del tiempo ha descubierto muchas mujeres en sí misma y todas ha decidido guardaselas para la intimidad de los más allegados y tal vez de su mascota, Pipo.