Reflexiones del 16 de Enero del 2013

Cuando se tienen múltiples tareas pendientes y varias retrasadas, conviene tomarse unos minutos para organizarlas, establecer prioridades y analizar las razones de tal acumulo de tareas.

03012013608Lo primero que se me viene a la cabeza es lo bien que lo pase en Navidades, mi semana de vacaciones me cundió y me aleje casi sin proponérmelo de cualquier preocupación, disfrute de la familia, del tiempo libre, de la lectura, de los pequeños caprichos que uno se otorga haciendo uso de su libertad y de sus ganas de premiarse por el deber cumplido, una forma más de darse ánimos ante un futuro incierto lleno de posibilidades que asustan. Si antes sentí que aproveche el tiempo y disfrute, unas dos semanas después ¿cómo puedo estar preocupada por una presentación de mi propio trabajo e invadida por la inseguridad de mi futuro laboral?. ¿Tanto me han afectado los cambios a mi alrededor? ¿Tan grande es mi miedo que estoy dudando de la eficacia y rentabilidad de mi trabajo? A veces, ante la espera de algunos acontecimientos,  entras en una espiral de planteamientos que llevas años haciéndote y reaparecen en cada grieta de tu vida cotidiana. Cuando hay alguna insatisfacción resurgen y se apresuran a gritarte otras opciones ante la posibilidad de cambiar radicalmente tu planteamiento vital, por razones ajenas a ti.
¿Habrá una aventurera nata en esta cabecita loca, con fama de persona responsable, amiga de la estabilidad y la monotonía?

image003.gifMis preocupaciones no son de fácil resolución:  ¿maternidad o acogida?, ¿renuncia absoluta a métodos artificiales para procrear sin haber logrado encontrar pareja o conservar la esperanza de que aparecerá ese compañero añorado antes que el reloj biológico marque las doce campanadas del final de la fertilidad femenina?, ¿compartir vivienda con mamá o desplegar las alas, haciendo oídos sordos a la crisis, para retomar la vida de adulta autosuficiente con espacio propio?, ¿amar mi trabajo o buscar otro?,¿cómo conservar la ilusión en un lugar donde pareces destinada a no progresar sabiendo que año tras año habrás de vivir la incertidumbre de la renovación de un contrato?, ¿España o Alemania?,  ¿Por qué en mi mundo de ensoñación ha tomado fuerza mi país natal y me empeño en creer posible continuar allí ejerciendo mi profesión de aprendiz de investigadora?.

Prefiero dedicarme a mis tareas pendientes que encontrar las respuestas. No quiero decidir yo, porque por más que lo desee no tengo esa bola de cristal donde todas mis inseguridades serían disipadas. El tiempo lo dirá me parece ahora una frase cargada de lógica y sentido. ¡Hasta otra mente racional!.

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Autor: C Machado Sevillano

Observadora, preguntona, lectora, racional, idealista, conocedora del fracaso y aficionada a la renuncia. Con el paso del tiempo ha descubierto muchas mujeres en sí misma y todas ha decidido guardaselas para la intimidad de los más allegados y tal vez de su mascota, Pipo.