Balance del 2013, reflexiones a 31 de diciembre del 2013.

Me apetecía terminar el año dejando algún balance de los 365 vividos, en mi blog, con la esperanza de comprobar en el futuro mis avances en la captación de lectores y mis logros en la vida cotidiana.

De casualidad he encontrado el texto de la entrada anterior guardado en una carpeta. Refleja bastante bien el ánimo con el que inicié el 2013 y lo que ocupaba mi pensamiento en ese momento.

03012013611Despedir el 2013, sin la compañía de la familia ha marcado la diferencia a la hora de valorar las Navidades de este año que se va. Se me ha roto el sueño de la gran familia unida que comparte su tiempo en estas fechas. Se necesitará tiempo y buena voluntad para reunificar los fragmentos. Si bien, a nivel de amistades y de familia extensa el año ha sido muy satisfactorio:

En abril, disfrute del aprecio de mis compañeros de trabajo, en una comida de fin de contrato. Aún me siento como un miembro más de ese equipo, hablando de mi jefe, mi compi y mi hospital. Pero … nada de aquello, era mío y mucho menos definitivo. Solo fue una bonita etapa del camino, que duró seis años.

En mi círculo han nacido varios niños. Primero llegó el de Sandra, uno de los más esperados, porque disfrute de la compañía de su madre durante el embarazo. Luego una sobrina nueva, llamada María tan encantadora como su hermano y en verano también llego al mundo la hija de unos amigos, Lola que traerá muchas alegrías a sus padres y a mi, cuando vaya de visita. Ya a finales del otoño, llego otra niña preciosa a mi pueblo adoptivo, según su madre buenísima, yo sólo espero que tan simpática y dispuesta como su madre.

He acudido a mi primera despedida de soltera. JAJAJA, ¡lo que ha tardado en llegar! o las muchas que me he perdido.

El cumpleaños de mi viejo amigo, porque hace muchos años que nos conocemos y nos aguantamos como habrá pensado en más de una ocasión. Cumplía 50 espléndidos años y aprovechaba la ocasión para reunir a su grupo de amigos, unas diez personas. Mi amigo gano aún más puntos en mi clasificación por lo bien que elegía a sus amigos.

Se ha casado una de mis amigas de toda la vida, solo pude acudir  a la celebración. Pase unos momentos fantásticos bailando como en mis primeras fiestas de Fin de Año, rodeada de mis amigas y subida a unos tacones imposibles, que me recordaron el atrevimiento de la época universitaria.

Cuando termino el año, cuento con dos amigas más, una más joven y otra mayor que yo, ambas son muy diferentes tanto en su llegada a mi vida como en su carácter. Eso sí, ambas son alegres y positivas.

Me gusta terminar el balance del 2013 aumentando mi número de amigos. Sabiendo que tengo una familia tan  grande, como para pasar el día de Navidad viendo a Papa Noel entregando regalos a otros cuatro sobrinos fantásticos. Uno de ellos, ya es grandote, hizo su comunión este año y las tres peques son muy divertidas. Me gusta disfrutar de buenos momentos con gente que genera relaciones auténticas y cuando hay niños,  para mi, hay garantía de pasar un buen rato. También fue Navidad cuando vinieron a casa mis dos debilidades, los primeros con los que empecé a sentirme tita, Erika y Darío que están creciendo con tan buen ritmo que pronto tendré que dejar de comprar muñecas y helicópteros.

En fin para el 2014, tengo grandes deseos como en el libro que estoy leyendo: paz de espíritu y confianza en el futuro, comprar una casa como la de mi repisa de cristal, encontrar al añorado compañero de mi vida y lograr un trabajo satisfactorio que me permita vivir holgadamente sabiendo que en mi día a día procuro el beneficio de todos en armonía con la Naturaleza y el Universo.

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Autor: Carmen Machado

Observadora, preguntona, lectora, racional, idealista, conocedora del fracaso y aficionada a la renuncia. Con el paso del tiempo ha descubierto muchas mujeres en sí misma y todas ha decidido guardaselas para la intimidad de los más allegados y tal vez de su mascota, Pipo. Decide repentinamente revelar el nombre oculto bajo el pseudonimo de facebook, pazwharton y tras el nombre de su negocio, Desván de paz, que da título a otro blog.